¡QUIERO ADOPTARLA!

Ayla apareció en un pueblo de Sevilla.
Fue a parar a una zona de parcelas donde una chica le ponía comida todos los días. Así que hizo de aquella zona su territorio y, cada día, acudía a la puerta para tener su ración.
Aunque cueste creerlo, Ayla es una galguita sin miedos. Acudía sin pensárselo a la llamada de la chica y se acercaba a todo aquel que le ofrecía una caricia, moviendo su rabito con una tímida sonrisa. Pocas veces nos hemos encontrado con un galgo en la calle tan sociable y ansioso por recibir amor.
A los pocos días, en cuanto pudimos, acudimos al aviso y la trajimos con nosotras.

Desde que llegó no ha hecho otra cosa que dormir. Está agotada y estaba deseando pillar una camita mullidita y dormir calentita.
Es tan sociable y buena como nos habían contado. No ha parado de mover su rabito. Se deja hacer de todo y desprende una nobleza que no se puede explicar con palabras. Es una perra buenísima, buenísima de verdad.  La galguita más BUENA, simpática, alegre, cariñosa y flipante del mundo. Es difícil transmitir lo maravillosísima que es.

¡Es que es TAN tierna, tan bondadosa y tiene tantas ganas de interactuar con el ser humano! Nos tiene impresionadas y absolutamente enamoradas. Porque es que encima es PRECIOSA, con una carita finísima y unos ojos que parece que se acaba de pintar para salir de fiesta.
En palabras de Belén, su mami, y que ha tenido ya muchos perros en casa, es, con diferencia, la perrita más buena, educada y tranquila que ha tenido.
Es sociable con otros perros y compatible con gatos.
Vamos, que cuesta creer que sea REAL

Tenía una herida en el rabo estaba dando mucha guerra, y como no para de moverlo, se daba contra todo y no terminaba de cerrar. Finalmente decidimos intervenirla quirúrgicamente y quitarle un par de vértebras. Ahora se recupera muy bien 

Es una galguita de unos dos años y medio y poco más de 18 kg 
Ayla es una perrita ejemplar, con un carácter maravilloso y fácil. Es super cariñosa, dulce y buena. Sociable como pocos galgos y en casa es super buena, muy, muy tranquila. Se está ganando a pulso el título de galguita feliz. Siempre está contenta, siempre agradecidísima, siempre buscando amor. Es especular.
De su belleza no hace falta hablar. Es una galguita preciosa ❤ Ayla está en Sevilla, pero puede viajar a donde sea necesario.