¡QUIERO ADOPTARLO!

La primera foto que recibimos de nuestro precioso BAGUL fue la de un cuerpo famélico que, prácticamente, yacía en un polígono. Era un animal grande e imponente que había perdido todo su esplendor tirado en aquella carretera, en los huesos y sin poder apenas ponerse en pie.

Una buenísima persona, trabajadora de una empresa del polígono, fue incapaz de dejarlo allí, en aquellas condiciones tan lamentables. Nos llamó de inmediato y, tras las comprobaciones pertinentes de identificación, las cuales resultaron, de nuevo, en un perro sin microchip y en un estado evidente de abandono, nos lo trajo sin pensarlo.

Al llegar nos encontramos con un maravilloso Dobermann en un estado tan lamentable como parecía: en los huesos, con la piel descamada y varias cicatrices. Le han cortado las orejas, y mal. Le falta la mitad de cada oreja y todavía se puede palpar una penosa cicatriz que parece que no se ha cuidado, de ahí que sus orejas hayan vuelto a su estado natural.

También, al conocerle nos llevamos una gran sorpresa al comprobar el MARAVILLOSO carácter que tiene. No es más que un cachorro. Un enorme bebé de 11 mesecitos de vida, agradecido hasta los límites, cariñoso y noble con toda persona que le preste un mínimo de atención, rebosante de energía y sociable y juguetón con todo tipo de perros. Es un perro con una energía desbordante. Necesita llevar una vida muy activa. Tiene un carácter excepcional. Es muy noble, cariñosísimo hasta decir basta, bobalicón y simpatiquísimo. Con otros perros tiene un carácter estupendo y siempre tiene ganas de jugar, pero es muy brutote y lo ideal sería tener compañeros de su porte y energía.
Es, de verdad, una auténtica joya y queremos que nuestro rey tenga la maravillosa familia que se merece.

A día de hoy está totalmente recuperado y ya ha alcanzado sus 35 preciosos kg de puro amor 

Está en Córdoba, pero puede viajar a donde sea necesario.
Para su adopción es necesario disponer de licencia ppp.