¡QUIERO ADOPTARLA!

Una jaulita esperaba impaciente la llegada de nuestras dos nuevas pequeñas, KIAH y KISAI, que se hicieron mucho de rogar, pero que al fin están a salvo ❤

Kiah y Kisai son dos galguitas de unos 7 meses de vida, nacidas seguramente en la calle y con un miedo irracional a todo lo que las rodea… 😔
Estaban solitas en un descampado en el que llevaban viéndolas meses, buscándose la vida como buenamente podían y sorteando todo tipo de peligros, sin que nadie haya podido echarles la mano encima hasta hoy, porque, además de escurridizas y muy miedosas, estas hermanitas son muy listas.

Cuando decimos que tienen miedo, es que tienen MIEDO. Han estado varios días prácticamente sin moverse de un rincón, aguantando las ganas de comer, el pis y la caca. Increíble que unos seres tan jóvenes, que deberían ser alegres y risueñas, tengan semejante temor por la vida.
Pero, precisamente porque son jóvenes, sus avances están siendo muy rápidos y estamos seguras de que van a superar sus miedos muy pronto y, como paso con nuestra familia galguil, ellas también se convertirán en cachorras adorables y cariñosas ❤ Aunque aún tenemos que recuperar un poco su confianza, empezamos a buscarles buenos hogares.

Kiah tiene poco más de 7 mesecitos. Su rasgo más característico es su frágil y delicado carácter. Kiah ha tenido una infancia muy dura. Ha pasado de criarse en la calle, llevando una vida humilde y prácticamente en la pobreza, sorteando miles de peligros, a vivir rodeada de lujos, codeándose con la más alta realeza galga y siendo cuidada por “mayordomos” que se desviven por ella y la colman de los mejores lujos.
Kiah todavía no se ha acostumbrado a ser importante ni el centro de atención del reino. Por eso aún se muestra asustada y recela de todo aquel que no conoce y que ella piensa que viene para hacerle daño.
Pero poco a poco se va dando cuenta de que ha nacido para ser amada y respetada, y que proviene de una estirpe de reyes y reinas galgos que vivían cómodamente, con todos los lujos y protegidos de los peligros de los indeseables.

Kiah todavía tiene miedo del mundo, pero cada día está más confiada, cómoda, feliz y agradecida, y con su gente se muestra cariñosa, juguetona y simpática. No es más que una cachorra que está empezando a vivir y a descubrir las cosas bonitas de la vida, y le encantan.

Kiah es una galguita preciosa. No hay más que verla. Una joven estilizada, esbelta, fina y con un pelaje negro y brillante como el azabache. Una diosa. Una princesa de ébano. Una galga espectacular ahora y que no parará de volverse cada vez más hemosa.
Es la cosita más dulce y tierna del mundo. Verla jugar despreocupada y segura es un verdadero privilegio. Su cariño, aunque todavía es exigente, es emocionante y cada pequeño paso que da llena el alma. Sería ideal que pudiera terminar de recuperar su realeza y dignidad en un palacio que lleve su nombre.
¿La ayudamos?
Está en Sevilla, pero puede viajar a donde sea necesario.