¡QUIERO ADOPTARLO!

La historia de NOLAN, igual que las de sus nuevos compañeros, es totalmente incomprensible…

Apareció en un parque de bomberos, donde uno de ellos estuvo alimentándole y pidió ayuda para ofrecerle una segunda oportunidad, ya que allí no podía quedarse.
Una persona se ofreció a hacerse cargo de él para buscarle una familia. Tras la correspondiente difusión, encontró una en poco tiempo. Foto de final feliz, y a casa. Todo muy bien, muy contento todo el mundo y un perrete que parecía haber encontrado una buena familia.

A los pocos días, el perro vuelve a aparecer en la calle. Una chica, Vanessa, lo recoge, comprueba que NO tiene chip, y publica un aviso en Facebook pensando que podía estar perdido, ya que estaba bien cuidado.

Habíamos seguido el caso desde que apareció en el parque de bomberos y en seguida nos dimos cuenta de que se trataba del mismo animal. Dimos el aviso, y varias personas lo pusieron en conocimiento de la persona que había entregado al perro en adopción. Ésta se pone en contacto con la familia, que en un principio niega en rotundo que sea su perro, que el suyo está en su casa y que le han puesto el chip.
Nadie se queda conforme, ya que es evidente que el animal que se acaba de encontrar en la calle es el mismo. Es un perro muy característico y no podía ser una coincidencia. Se le insiste a la familia y la persona que se lo entregó les pide ir a su casa para corroborar que el animal está allí.
Ahora empiezan las excusas.
Primero, dicen que el perro está en casa de su padre porque en la suya están de obras. Que no se preocupen, que está bien y en casa.
La persona responsable sigue insistiendo en ir a verle, a donde sea, porque todo empezaba a oler a chamusquina.
Aquí ya se ven acorralados y empiezan a invertarse historias.
“Ay, es que han entrado a robar en la parcela y se ve que lo han robado”.
“Bueno, es posible que se haya escapado porque los otros seis perros están. Sólo falta él. Es que resulta que mi padre está enfermo y los que les echan de comer a los perros son los trabajadores. Habrá visto la puerta abierta y se ha salido. No nos habíamos dado cuenta”.
Y así hasta abarcar todos los posibles supuestos por los que el perro haya podido aparecer en la calle de nuevo.

La chica que ha recogido a Nolan le dice que bueno, que le diga donde hay que llevárselo. Y ahora viene lo bueno: “Es que no puede cuidar de él como le gustaría, que si encuentra a alguien que lo quiera, con todo el dolor de su corazón que no se lo niegue”.
… 👏

La gran pregunta es, ¿PARA QUÉ LO “ADOPTA”? ….

Después de todo el jaleo, nadie quiso hacerse cargo del animal. Ni su supuesta familia, ni quién lo entregó en adopción, ni nadie. Únicamente Vanessa, que se vio de repente con un perro que no podía cuidar.
Seguimos todo esto de cerca y, al saber que el animal se había quedado desamparado, explotamos, y no pudimos quedarnos de brazos cruzados.
Vanessa, a quien estamos eternamente agradecidas, ha accedido a tener a Nolan en acogida para que podamos ayudarle. Esta vez, con ayuda de verdad.

Un apunte: si el animal se hubiese entregado bajo contrato, con los trámites pertinentes y con chip, seguramente todo esto no habría pasado. Menos mal que Vanessa lo recogió, porque al no tener chip podría haber acabado en cualquier sitio y nadie se habría enterado…
Es importante hacer las cosas como hay que hacerlas. Ya haciéndolas con todas las garantías, pueden salir mal, y a veces salen, ya lo habéis visto. Pero es que si se hacen mal, casi con toda seguridad van a terminar mal…

Ahora Nolan ya está a salvo, y vamos a intentar ofrecerle una maravillosa vida, buscándole adopción con todas las garantías posibles para que no vuelva a pasar por tantas historias.

Desde que recogimos a Nolan ha sido prácticamente invisible. Ni su preciosa carita, ni su triste historia, ni su maravilloso carácter han conseguido conmover a nadie. De nada sirve que sea un perrito muy joven, de un tamaño perfecto y una nobleza infinita.

Veréis. Nolan es un cachorrete de un año, cruce de galgo.
Tiene carita de galgo, ojitos de galgo, orejas de galgo, cuerpecillo y color de galgo. Sus únicas diferencias son un tamaño mucho menor (15 kg), algo que no debería ser un problema para su adopción porque la mayoría busca galgos pequeños, y un rabito peludo y enroscado. ¿En serio es el rabo el problema? No, venga, eso no puede ser 😅precisamente, lo más chulo que tiene Nolan y que le hace ser maravillosamente único, es su particular y simpático rabito. A nosotras es que nos encanta  es un signo de distinción total.

Pero lo mejor que tiene Nolan, sin duda, es su increíble carácter. Un perro apto para cualquier familia, bueno y educado en casa, obediente, fiel, cariñosísimo y bastante tranquilo para lo que esperábamos al conocerle. Por supuesto tiene sus momentos de juego y alegría como buen cachorrete, pero eso es básico 😊 se lleva fenomenal con cualquier perro, es sociable, bueno y juguetón con sus congéneres y extremadamente cariñoso y bonachón con las personas.
La criatura lo tiene todo. Lo único que le falta es una familia que sea capaz de pasar por alto los pequeños detalles que hacen que no sea de raza pura, y vea en él el maravilloso compañero que puede llegar a ser.
¿Nos ayudais a ayudarle?

Está en Sevilla, pero puede viajar a donde sea necesario.