¡QUIERO ADOPTARLO!

Encontrar las palabras adecuadas para contaros esto es terriblemente duro. Pasar de la más inmensa alegría a la más absoluta tristeza es el día a día de todos los que nos dedicamos a esto, pero, por más veces que pase, nunca te acostumbras. Creemos que lo mejor es ir al grano y dejarnos de rodeos.

Nos han devuelto a PAU después de casi dos años adoptado… Es posible que muchos ni siquiera le conozcáis.

Ha pasado muchísimo tiempo. Pau ha tenido una vida demasiado dura. La mala suerte nunca ha dejado de perseguirle. Fue recogido por nuestras compañeras de El Amparo del Sur y pasó mucho tiempo esperando una oportunidad. Un fatídico día que jamás podremos olvidar, unos impresentables le robaron del refugio que era su hogar. Se lo llevaron a él, y a cuatro perros más. Poco a poco y tras no dejar de buscar durante tres larguísimos meses, todos fueron apareciendo, excepto el galgo Ángel, que sigue en paradero desconocido a día de hoy…

Pau fue uno de los afortunados que pudimos encontrar. Desde entonces le tuvimos entre algodones, y no paramos hasta que le encontramos una familia que creímos perfecta. Pau ha pasado casi dos años siendo un perro feliz y muy querido. Cuando por fin parecía haber encontrado su sitio, esa estabilidad que jamás había tenido, una alergia del niño de la familia ha sido el motivo para que su vida vuelva a desmoronarse y convertirse de nuevo en un caos. Pau fue relegado a vivir en el jardín, con suerte en el cuarto lavadero los días que hacía frío, y esa no es la vida que queríamos para él.

Casi dos años después, hemos vuelto a encontrarnos con él. Con un Pau ya canosito, desorientado y con una mirada triste de no entender nada de lo que está pasando, pero que sigue manteniendo esa nobleza y bondad que siempre le han caracterizado. Al verle nos enfadamos, sentimos rabia, impotencia, muchísima tristeza… pero, ya más relajadas y con Pau durmiendo plácidamente a nuestro lado, vemos las cosas de una forma diferente y, por más reveses que nos dé la vida y por muy mal que pueda salir todo, no tenemos intención de rendirnos y volveremos a intentarlo todo para que Pau vuelva a encontrar estabilidad en su vida.

Han pasado casi dos años. Para nosotros puede parecer poco tiempo, pero para un perro es demasiado. Pau ha perdido dos años de su vida y no vamos a permitir que siga perdiendo más. Es hora de terminar con esa mala suerte que le ha perseguido toda su vida. Abandonado por el cazador que consideró que no daba la talla; robado por impresentables que le maltrataron y le quitaron el chip, que después volvieron a dejar abandonado al ver que no servía para nada de lo que ellos buscaban; ahora, devuelto por una alergia… Nuestra responsabilidad es cuidar de nuestros animales durante toda la vida de éstos, y volver a hacernos cargo de Pau era algo indiscutible.

Es un galgo precioso, alto y fuerte, de cuatro años de vida. Su carácter sigue siendo tan perfecto como lo era años atrás. Un carácter amable, noble, bonachón y solemne. Es un perro extremadamente tranquilo, cariñoso, sociable y bien educado. Ha vivido con un niño pequeño y le ha visto crecer, teniendo con los niños una conexión especial. No descansaremos hasta ver a Pau feliz, en un hogar que sea para siempre, cueste lo que cueste. Y para conseguirlo, os necesitamos más que nunca. Está en Sevilla, pero puede viajar a donde sea necesario.