¡QUIERO ADOPTARLA!

PEPA lo ha perdido todo.

Fue adoptada cuando apenas era un bebé, tras ser cruelmente abandonada, por una persona que le dio dos maravillosos años de felicidad.
La vida puede llegar a ser muy dura para algunos seres. Parece que se ceba con ellos hasta exprimirles el último atisbo de felicidad que pueda quedarles. Y en el caso de Pepa, es así.
A Pepa nunca la dejaron sola. Nunca quisieron separarse de ella ni quisieron que su vida fuese triste. Pero, cuando la vida así lo decide, no hay nada que se pueda hacer por evitarlo.
Su humana falleció. La vida quiso que fuese así, que se fuese antes de tiempo, sin previo aviso y sin darle tiempo a organizar la vida de su perrita.

Así es que Pepa, aunque su humana nunca quiso que así fuese, se quedó sola. No había nadie que pudiese hacerse cargo de ella. Su destino hubiese sido la perrera, lugar al que van todos los animales cuando nadie puede encargarse de ellos. Y allí hubiesen terminado sus días, olvidada, sola y sin oportunidad de seguir adelante.

Pero Pepa, a pesar de todo, no lo tenía todo perdido. Su suerte fue que vivía en un municipio donde el ayuntamiento colabora con una protectora, y no con una perrera.
La protectora acogió a Pepa, le prometió un futuro feliz y hacer todo lo posible por ayudarla a encontrar una nueva vida.

Y más increíble aún es lo que pasó después.
Las personas que la encontraron abandonada siendo una cachorrita, y que la entregaron en adopción a su humana fallecida, la vieron y la reconocieron de inmediato. En seguida se pusieron en contacto con las chicas de la protectora para saber sobre ella y poder acogerla mientras se le buscaba una familia, evitando así que Pepa pasase sus días olvidada en una residencia.
Y esas personas no podían ser otras que la familia de Isabel y Adri, a los que ya todos conocéis, y que tienen un corazón demasiado inmenso como para olvidar y no prestar ayuda a un animal que habían tenido en sus brazos.

Hemos conocido la historia de Pepa a través de ellos y no, no podemos negarles ayuda. No podemos negarle ayuda a Pepa, que sabemos que lo tiene bastante difícil para rehacer su vida, y creemos que podemos hacer algo para remediarlo. En Adopta Mestizos somos una familia muy grande, muy implicada y podemos conseguir cosas imposibles. Por eso, sabemos que podemos contar con vosotros para hacer que Pepa brille y pueda tener una segunda oportunidad. No nos equivocamos, ¿verdad? 

Así que vamos a ello.
Vamos a ayudar a las chicas de Gala Algaba a difundir a esta perrita que con tanto cariño han acogido, cuidado y salvado la vida, igual que hacen con tantísimos animales que tienen a su cargo.
Vamos a ayudar a Isabel, cuyo enorme corazón no le ha permitido mirar hacia otro lado cuando Pepa más lo necesitaba.
Y sobre todo, vamos a ayudar a PEPA, que merece rehacer su vida y tener una vida, como mínimo, tan bonita como la que tenía.

PEPA es una preciosa mestiza de 2 años de vida y 20 kg de peso. Es de tamaño mediano, pero bastante más bajita de lo que parece porque es todo masa muscular.
Es una perra cariñosísima, mimosona y bien educada. Obediente y juguetona. Una deportista nata que disfruta haciendo ejercicio y pasándolo bien en largos paseos. Pero en casa es una dulzura, super buena, tranquila y dormilona.
Es sociable con otros perros y con las personas es un amor.
No hace falta decir que es preciosa.

¿NOS AYUDÁIS A DIFUNDIR A PEPA?
Está en Sevilla, pero puede viajar a donde sea necesario.