¡QUIERO ADOPTARLO!

ACTUALIZACIÓN 23/02:

A día de hoy, Sheldon sigue con su problema de incontinencia intermitente y cada día tenemos más claro de que esto va a ser para siempre. Todavía nos quedan cosas por probar, y si podemos, lo haremos todo. Pero por ahora, su presente, es este.
Por una parte nos da exactamente igual, porque le queremos como a un hijo… pero por otra no podemos evitar sentir una profunda tristeza. ¿Quién va a querer adoptarle? 

Nuestro niño necesita una adopción especial.
Una de esas adopciones que se hacen con el corazón, en las que no importa nada más que ofrecer una oportunidad a un animal que realmente la necesita.
Sabemos que adoptar a un perro como Sheldon es un engorro. No todo el mundo podría hacerlo. Prácticamente nadie. Pero os prometemos que Sheldon sabe compensarlo TODO. Es un perro maravilloso, con un carácter MUY especial.
Es cariñosísimo, exageradamente cariñoso. Muy bueno en casa, sociable con otros perros, con gatos, super divertido, juguetón, simpático y con una nobleza de la que pocos pueden presumir.
Es excepcional y nos morimos de la impotencia porque sabemos que su problema será un muro infranqueable… pero mientras estemos aquí, haremos lo imposible por conseguir esa vida que merece más que nadie.

Es un galgo precioso de dos años de vida, alto, fino, esbelto y con la carita más simpática del mundo.
¿Hay un ángel para Sheldon ahí fuera?

 

Sheldon es un galguito que, cada día, inspeccionaba una a una las papeleras de una universidad de Sevilla. Se ponía sobre dos patitas y buscaba desesperado algo que llevarse a la boca. Primero una, luego otra. Y así día tras día, en una triste rutina en la que tenía esperanzas de encontrar, con un poco de suerte, un bocadillo a medio comer o un trocito de manzana podrida.

La historia de Sheldon no dista mucho de la de cualquier otro perro abandonado en nuestro país. Sin embargo, él tenía algo muy especial que nos cautivó por completo e hizo que no pudiéramos decir que no, a pesar de que estábamos hasta arriba.

Sheldon tiene el rabo amputado. No sabemos si intencionadamente o por un accidente. Le falta uno de los rasgos más distintivos de los galgos. Además, nos fijamos en que cojeaba de una patita. Después de haber recogido una semana antes a otra galguita con el tobillo roto y con una operación de 1.100 euros, lo que menos esperábamos era encontrarnos con otra fractura.
Pero, caprichoso es el destino, que puso en nuestro camino a otro galgo con el tobillo también fracturado, con mucho dolor y con una solución igualmente carísima.

Nos enfrentamos pues a dos operaciones tremendas de las que nuestros pequeños ya se recuperan poco a poco, no exentas de complicaciones…

Sheldon es un galgo increíble, sin miedo y tremendamente dulce que no dudó ni un segundo en acurrucarse junto a la persona que ofreció una cama sobre la que dormir, a pesar de todo lo que ha pasado. Tiene unos dos años y es, de verdad, perfecto. También, un perro que ha sufrido muchísimo. Todavía se muestra un poco tímido, pero es super cariñoso y dulce cuando coge confianza.
En casa se porta super bien y es muy sociable con otros perros.

Sabemos que su adopción es complicada.
También tiene una diferencia y es que es un galgo sin rabo, no sabemos si roto o amputado.
Por lo demás, Sheldon está muy sano y es un perro cariñosísimo y bueno. Pensábamos que sería más fácil pero lleva ya muchísimos meses esperando y no conseguimos encontrarle familia.
Así que nuestro galán necesita una de esas adopciones que sólo pasan una vez cada mucho, de las que se hacen con el corazón y son para animales que las necesitan de verdad.

Está en Sevilla, pero podrá viajar a otras provincias cuando esté recuperado.